En el día a día de la consulta odontopediatrica, nos encontramos con situaciones en las cuales nuestros pacientes pierden "dientes de leche" antes de que les llegue el momento de su exfoliación. Esto se debe fundamentalmente a que, en la consulta odontopediátrica, se busca siempre preservar la salud del diente definitivo, el cual se está desarrollando debajo del "diente de leche" y en ocasiones por gran caries o enfermedad pulpar, el odontopediatra toma la decisión de extraer el diente "de leche".

Dado que los dientes se mueven por naturaleza al lugar donde más espacio tienen, cuando se realiza una extracción, los dientes adyacentes tratan de invadir el espacio. Es por ello que los odontopediatras usan los llamados mantenedores de espacio.

Los  mantenedores de espacio son aparatos de metal o acrílico los cuales apoyandose en dientes presentes en boca, van a evitar la migración de los dientes vecinos al espacio del diente perdido, permitiendo que en un futuro la erupción del correspondiente en ese lugar.

Los mantenedores de espacio, son individuales de cada paciente y para ello hay que tomar medidas en clínica para la posterior fabricación del mismo en el laboratorio.

Las cuatro reglas básicas para su cuidado son:

1. Evitar comer caramelos pegajosos tipo toffes, sugus, al igual que los chicles, los cuales pueden quedar pegados en el aparato y despegarlo.

2. No empujar o apretar el mantenedor con los dedos ni intentar arrancarlos con bolis.

3. Mantener una excelente higiene.

4. Ir a las revisiones periódicas para poder controlar la evolución del diente permanente.

 

Una vez el diente empieza a emerger entre las ramas del mantenedor de espacio es hora de retirarlo para permitir su erupción natural.

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