La demencia, es la pérdida progresiva de las funciones cognitivas, debido a daños o desórdenes cerebrales. Característicamente, esta alteración cognitiva provoca incapacidad para la realización de las actividades de la vida diaria. Los déficits cognitivos pueden afectar a cualquiera de las funciones cerebrales particularmente las áreas de la memoria, el lenguaje (afasia), la atención y las funciones ejecutivas como la resolución de problemas o la inhibición de respuestas. Durante la evolución de la enfermedad se puede observar pérdida de orientación tanto espacio-temporal como de identidad.

Lavarse los dientes, como mínimo dos veces al día es una de las recomendaciones generales más pronunciadas por los odontólogos de cualquier parte del mundo. Esta práctica no sólo es beneficiosa para evitar el mal aliento o la aparición de caries, sino que ahora también tendría que ver con un menor riesgo de padecer demencia.

Así lo asegura un estudio de la Universidad de California que vigiló, durante 18 años, a 5.500 adultos. Aquellos que se cepillaban los dientes sólo una vez al día o ninguna, fueron hasta un 65 por ciento más propensos a desarrollar demencia que los que cumplían con el hábito de higiene bucal diariamente.

Otros estudios han sugerido, en este sentido, que las personas con Alzheimer, la forma más común de demencia, tienen una mayor concentración en el cerebro de las bacterias causantes de las enfermedades de las encías (gingivitis) que una persona sin Alzheimer, confirmaba uno de los autores del estudio de California.

La limpieza regular de la boca es fundamental, ya que las bacterias periodontales son capaces de llegar al cerebro, donde causan inflamación y daño cerebral.

  • últimos tweets